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Este
domingo domingo 15 de enero de 2012
a los 89 años de vida muere en su
ciudad natal el maestro…Rafael
Augusto Rincón González… “El último
juglar del Zulia”. |
La calle Los
Biombos, del barrio El Saladillo, sirvió de
testigo para su nacimiento. Una comadrona
auxilió a su madre, Doña Inés, para que el
30 de septiembre de 1922 pudiera ver la luz
por vez primera. Su padre, el reconocido
pintor, dibujante, fotógrafo y docente,
Neptalí Rincón, se sintió sumamente feliz
por el nacimiento de su cuarto hijo varón.
Rafael creció viendo a su papá plasmar finos
trazos en el lienzo. En las tardes, Don
Neptalí acompañaba a su esposa con la
guitarra para que ella entonara suaves
melodías. Herencia que por su puesto marcó a
Rafael.
Junto con su hermano Guillermo quien
ejecutaba el piano, Rafael, integró el grupo
infantil Los Hermanitos Rincón, primer paso
formal para llegar al ambiente musical
zuliano. También estuvo en El trío América,
El trío Naiguatá y El trío Los Melódicos.
Sus primeros discos se escucharon en los
campos de guerra del ejército norteamericano
a través de la emisora La Voz de América.
Fue fundador de Corales y co-fundador de uno
de los más emblemáticos conjuntos de gaita
del Zulia “Los Compadres del Éxito”.
Maracaibo y su gente, los paisajes de ayer y
de hoy, las más viejas tradiciones y
costumbres fueron su principal inspiración.
Nadie como él para describir su amada ciudad
natal.
Fue el maestro Carlos Parra Bernal, quien lo
bautizó como “El pintor musical del Zulia”.
Su obra: valses, danzas, contradanzas,
bambucos y gaitas recorren los más
recónditos caminos musicales del planeta.
Pregones zulianos, Maracaibo florido,
Soberana, Maracaibera, José “el platanero”,
La sensacional, La gran brisa, Nuestra
gaita, Mi gaitón y muchas otras piezas de
Rafael han sido versionadas por un sin fin
de cantores y músicos de diferentes puntos
del planeta. Es hijo ilustre de Maracaibo y
tuvo el privilegio de recibir distinguidas
condecoraciones. Las más recientes fueron la
de la centenaria Universidad del Zulia al
conferirle el Doctorado Honoris Causa y la
del gobierno del Zulia al dedicar en su
honor la I Bienal de la música y la canción
zuliana.
El Zulia entero llora su partida e implora a
Dios para que lo reciba en el cielo…un
profundo agradecimiento damos a la vida por
habernos permitido disfrutar de su compañía,
aprender de sus enseñanzas, reírnos con sus
ocurrencias y simpatía y alegrarnos la
existencia con sus maravillosas
composiciones musicales.
¡Hasta siempre Maestro!….te marchaste justo
el día de la Efeméride a la que siempre
rendiste tributo con tu accionar y forma de
ser. La docencia fue la fuerza y motor de tu
existencia.
Tomado de:
Notizulia.net